Tailandia - Provincia Nakhon Sawan - Revirtiendo la Deforestación Tropical: Restauración de Cuencas Hidráulicas con Agrosilvicultura y Gestión Forestal Comunitaria

La comercialización agrícola impulsada por el gobierno Tailandés forzaba a los agricultores a entrar en una espiral descendente. Los crecientes gastos por fertilizantes y pesticidas químicos, la destrucción de la fertilidad natural de los suelos, y escasez de agua debido a la deforestación, endeudaron a la mayoría de familias rurales. Esta situación nunca antes vivida resultó en una desesperación generalizada. Pero en 1988 un proyecto de desarrollo ayudó a los agricultores a examinar con ojo crítico las causas de sus aprietos y surgió una comprensión compartida de la situación que había resultado en su problemática aparentemente irreversible. Con bases en este nuevo entendimiento, los agricultores comenzaron a trazar una estrategia para recuperar su ambiente, su economía y sus comunidades – una estrategia que eventualmente permitió a comunidades recuperar el control de sus vidas y revertir décadas de degradación ambiental, económica y social. La diversificación de la agricultura y de la economía a través de la agrosilvicultura, el procesamiento propio de sus productos agrícolas, microempresas y la gestión comunitaria de bosques permitieron a los aldeanos recuperar el control de sus vidas a través de la gestión sustentable de recursos a nivel comunitario. Al mismo tiempo la recuperación de bosques remueve dióxido de carbono de la atmósfera, ayudando a reducir los gases invernadero y a mitigar el cambio climático.

En 1954, la familia de Ajaan Thanawm – junto con otras 50 familias – migró de la marginada planicie de Khorat en el nordeste de Tailandia hacia la provincia Nakhon Sawan para establecerse en tierras recientemente abiertas.  Encontraron una densa selva repleta de recursos- árboles, tierra fértil, peces y fauna como jabalí, elefantes y tigres. Los recién llegados limpiaron una pequeña porción de la tierra para sus cultivos, y utilizaron los árboles caídos para material de construcción y leña “Era fácil encontrar madera,” recuerda Thanawm. “Había muchas plantas comestibles y verduras silvestres creciendo junto a las casas. Los peces de los ríos eran fáciles de pescar.”  Con tanta abundancia, y un espíritu cooperativo en su aldea, la vida era buena.

Las cosas comenzaron a cambiar en los 1960s. Motivados por el Banco Mundial, el gobierno Tailandés impulsó un modelo de crecimiento económico basado en las exportaciones. Los recursos naturales- bosques, pesquerías y agricultura- fueron reorientados para la producción a escala industrial para la exportación. La economía Tailandesa creció al 10% por año, una de las tasas más altas del mundo. Pero fue a expensas de sus cuencas. La cobertura forestal de Tailandia cayó de un 53% en 1961 a tan solo el 29% en 1985.

Se impulsó la modernización agrícola y los cultivos de exportación como el arroz, maíz, yute y yuca. Se estableció un Banco de Créditos Agrícolas para otorgar préstamos para la adquisición de semillas híbridas, fertilizantes y pesticidas químicos, y equipo. Millones de pequeños agricultores como Thanawm abandonaron los tradicionales cultivos mixtos y se dedicaron al monocultivo de exportación a base de fuertes insumos químicos. Talaron más bosque para expandir sus tierras, vendiendo las maderas.  Los agricultores tuvieron más dinero que nunca y utilizaron los préstamos y sus ganancias agrícolas y madereras para comprar electrodomésticos, motocicletas y otras modernidades.

Tras los primeras ganancias rápidas, los precios de sus cultivos comenzaron a caer debido a que tantos agricultores se dedicaban a los mismos cultivos. Las cosas empeoraron cuando comenzaron a fracasar las cosechas debido a sequías. Incapaces de pagar sus préstamos, los campesinos fueron víctima de usureros oportunistas que cobraban hasta el 10% de interés mensual. La gente comenzó a endeudarse más y más.

Este fue el comienzo de un círculo vicioso. Desesperados por cumplir sus pagos, los campesinos talaron cada vez más selva para expandir sus campos. Acabaron con los árboles en las laderas. Dicen que el clima se volvió más cálido y seco. La fertilidad de la tierra disminuyó debido a la falta de estiércol de animales de carga, pues los agricultores los habían reemplazado con maquinaria.  La extensión de los monocultivos de exportación en campos de los cuales se habían talado todos los árboles necesitó cada vez de mayor aplicación de fertilizantes químicos para compensar la pérdida de fertilidad de la tierra. La erosión aumentó, junto con la vulnerabilidad de los cultivos a las sequías, pues la capacidad de la tierra erosionada de retener humedad había disminuido. Las lluvias simplemente escurrían sobre las tierras duras de los campos. Los campesinos lucharon por compensar la infertilidad de sus tierras aplicando más y más químicos, lo cual solo incrementó sus costos y sus deudas aún más. Los arroyos que antaño regaban sus cultivos comenzaron a secarse. Los alimentos de emergencia que se obtenían de los bosques, se acabaron. Los peces fueron envenenados por los tóxicos agroquímicos y la fauna silvestre prácticamente desapareció. Aparte los agricultores perdían sus tierras por no pagar sus deudas.

Eventualmente los costos de sus fertilizantes, pesticidas y maquinaria llegaron a ser tan altos, y sus cosechas tan pobres, que dejaron de ganar lo suficiente para alimentar a sus familias. Comenzaron a buscar empleo en las ciudades y familias se desintegraron. “Antes los vecinos se cuidaban unos a otros, pero ahora cada quien se preocupaba tan solo por sus propias tierras y sus problemas familiares” dice Thanawm. “Por primera vez tuvimos problemas psicológicos y sociales. Había poca confianza y menos cooperación.” La migración a las ciudades resultó en la desintegración social; las aldeas consistían de jóvenes y ancianos. La delincuencia juvenil emergió por primera vez al romperse las normas sociales tradicionales.

En pocos años Thanawm y su pueblo habían pasado de una abundancia paradisíaca a una vida dura de hambre, pobreza y desintegración social. Afortunadamente no es aquí donde termina la historia. Thanawm y sus vecinos hicieron algunos cambios que revirtieron este círculo vicioso.

Comenzó en 1986 cuando un grupo de la ONG Save the Children fue enviada al pueblo de Khao Din por el gobierno Tailandés. Pare entonces el distrito se había convertido en uno de los más pobres del país. En vez de simplemente distribuir limosnas de sus donantes, el equipo de Save the Children alertó a los aldeanos sobre los motivos de su situación. A través de largas y difíciles conversaciones, los aldeanos reconocieron que ellos mismos eran los responsables de sus problemas, al haber hecho malas decisiones sobre el uso y gestión de sus recursos locales. Este despertar generó tremenda inspiración y confianza en que ellos mismos también podrían encontrar la solución.

“Fue asombroso como se les prendió el foco” dice Andrew Mittelman de Save the Children. “Recordaron cómo eran la tierra y los recursos naturales cuando primero llegaron, decían una y otra vez: “Nunca pensamos que esto nos pasaría. Jamás imaginamos que este lugar de abundancia se convertiría en un desierto” Decían: “Dios mío, ¿Qué hemos hecho?”” Esta conciencia colectiva les motivó a considerar que podían hacer para cambiar su situación.

Los campesinos el personal de Save the Children comenzaron a explorar el potencial de cultivos integrados alrededor de la agrosilvicultura, en la cual una mezcla de árboles y cultivos anuales permiten una cosecha sostenida a lo largo del año, mientras que ayudan a reparar el daño a la cuenca, la tierra y el sistema económico. La agrosilvicultura no era cosa nueva para esta gente. Sus sistemas tradicionales de agricultura de subsistencia ya incorporaban muchos de los mismos elementos. Comenzaron con pequeños experimentos en que los campesinos capaces de asumir los riesgos eran seleccionados por sus compañeros para crear un sistema demostrativo a ser evaluado por todos.

Thanawn fue uno de los primeros experimentadores. Plantó árboles frutales en la periferia de su propiedad. En el centro creó un pequeño estanque para peces con una “isla” donde cultivo verduras. La tierra alrededor del estanque consistía de parcelas con una variedad de cultivos, incluidas frutas y verduras, plantas medicinales, hierbas culinarias y especias.

Dado que la agrosilvicultura imita al bosque natural, brinda procesos naturales similares a los del bosque en cuanto a la restauración y mantenimiento de la salud ambiental del paisaje. Produce mayor cantidad de alimentos porque la diversidad de árboles y cultivos saturan la tierra durante todo el año. Mientras que la agrosilvicultura redujo drásticamente los gastos en alimentos, también fue orgánica por lo que no requirió de costosos y dañinos fertilizantes y pesticidas químicos. Funciona sin estos químicos porque permite a la naturaleza realizar la tarea de restaurar y mantener la fertilidad de la tierra. Los árboles brindaron frutos para el autoconsumo y para el mercado, y la hojarasca funciona como fertilizante orgánico que renueva la tierra. La densidad de vegetación protege a la tierra de la erosión y ofrece un control natural de las plagas, ya que cada insecto especializado en un cultivo en particular, tiene mayor dificultad en encontrar ese cultivo cuando la parcela está repleta de otras plantas.

La mayor diversidad agrícola, junto con la restauración de la cuenca, resulto en mayor resiliencia a las inclemencias del clima y del mercado. Aumentó la seguridad alimentaria de forma dramática. Si fracasaba un cultivo, habría otros que tendrían éxito. Lo que comenzó en poco más de 3 hectáreas demostrativas creció año con año al ir adoptándose métodos similares por más y más campesinos.

Los agricultores de Khao Din decidieron además establecer un bosque comunitario. El bosque rescatado ahora es fuente de frutas, nueces, leña, medicina y materiales de construcción. También ha sido clave en la restauración de la cuenca. La erosión y degradación han sido revertidas. Han resurgido los arroyos, junto con una variedad de animales que se daban por extintos localmente. La comunidad se apropió del ecosistema, logrando mejor comprensión sobre sus problemas y desarrollando un mejor cuidado de la tierra. Para proteger al bosque, se establecieron reglas con respecto a la cosecha de recursos forestales. Se prohibió a foráneos explotar de cualquier manera el bosque.

Hoy en día Khao Din es una pujante comunidad de 2,500 habitantes y se ha frenado la migración a Bangkok, junto con la disfunción social que ésta generaba. Al retirarse Save the Children, Thanawm continuó con los esfuerzos de organización. Fundó la “Asociación de Agricultura, Ecología y Desarrollo de Nakhon Sawan” que actualmente reúne a 40 aldeas y 2,545 familias. Se dedican a una variedad de sistemas de agrosilvicultura y agricultura sostenible diseñados localmente y aplicados sobre miles de hectáreas. Para finales de los 1990s sus esfuerzos fueron reforzados por el gobierno Tailandés que comenzó a apoyar la agrosilvicultura y los bosques comunitarios como parte del programa de “Autosuficiencia Económica” del rey.

Aunque Khao Din ha recuperado su sustentabilidad ambiental, la sustentabilidad social sigue siendo un problema. Su agrosilvicultura satisface las necesidades básicas de las familias y promueve un sano ambiente social de varias maneras. Sin embargo, no ha generado los ingresos esperados, por lo que no satisface las aspiraciones consumistas, particularmente entre los jóvenes.

Sin embargo, los beneficios de las decisiones que ha tomado la comunidad de Khao Din son innegables. “Sobre todo, en términos de cambio, fue el cambio de mentalidad. Ahora pensamos como comunidad, compartiendo información. Ya no pensamos “Estamos en problemas y no tiene remedio.” Sabemos que pensando las cosas y compartiendo esfuerzos podemos resolver nuestros problemas y reparar lo dañado. Aunque no tenemos mucho dinero, so feliz. Tenemos amigos que vienen a visitar, y tenemos suficientes alimentos que ofrecerlos. No tenemos que comprar mucho.”

Al mismo tiempo que Thanawm y sus vecinos se han asegurado un mejor futuro, el regreso de los árboles al paisaje ha “capturado” carbono removiendo dióxido de carbono de la atmósfera e incorporándolo a la madera, raíces y demás partas y de las plantas forestales y agrícolas. La importancia de la historia de Khao Din es resaltada por el hecho de que la destrucción de bosques tropicales es responsable del 17% de las emisiones globales del dióxido de carbono- más que todos los autos, camiones, aviones, barcos y trenes del planeta juntos. Siguiendo el ejemplo de Khao Din, los agricultores de los trópicos podrían ayudar a revertir la deforestación, reducir los gases invernadero y controlar el cambio climático.

Análisis con respecto a los circuitos de retroalimentación

Érase una vez cuando los agricultores del Noreste de Tailandia se mudaron a esta región relativamente despoblada, buscando mejor vida. Las concesiones de tala comercial abrieron nuevas tierras para la agricultura, acomodando a familias sin tierras y a una población creciente. El procesó fue acelerado por la expansión de los mercados nacionales e internacionales para la madera, el arroz, el maíz y la mandioca, junto con políticas gubernamentales que impulsaron las exportaciones agrícolas con el fin de aumentar los ingresos del gobierno.

Nakhon Sawan parecía una tierra de oportunidades, pero pronto el paisaje y la comunidad se vieron envueltos en un espiral descendiente que amenazaba con cerrar la puerta a las esperanzas de mejor vida que venían buscando los pobladores. Esto debido a una cadena de eventos detonada inicialmente por la expansión de los mercados de madera y cultivos comerciales (véase el diagrama a continuación):

  • La expansión de los mercados agrícolas impulsaron una transición de los policultivos de subsistencia a los monocultivos comerciales más redituables.
  • Los monocultivos propagaron la mecanización y el desuso de los animales de carga tradicionales (y su estiércol).
  • Los cultivos comerciales impulsaron la práctica de buscar más de una cosecha al año, lo cual significó más horas dedicadas a la agricultura y menos al bienestar comunitario.
  • Se utilizaron más fertilizantes químicos para lograr mayores cosechas y compensar la ausencia de estiércol animal. El uso de los pesticidas químicos aumentó debido a que los monocultivos generalmente tienen mayores problemas con plagas que los policultivos.
  • Disminuyó la fertilidad de la tierra debido al uso intenso, la erosión y la carga química.
  • Los gastos alimentarios familiares aumentaron porque los cultivos comerciales brindan menos alimentos para uso en el hogar.
  • Aumentó la deuda debido a los gastos en fertilizantes químicos, pesticidas, maquinaria y una percepción generalizada de una mayor necesidad de consumo material, junto con un aumento en los gastos familiares por alimentos, medicinas y otras necesidades básicas.
  • Los agricultores expandieron las tierras dedicadas a la agricultura para ganar más dinero para cubrir sus gastos por los insumos agrícolas y para pagar sus deudas. La deuda también aumentó la necesidad de obtener ingresos de la tala comercial e impulsó la sobreexplotación de productos forestales.
  • La deforestación aumentó la erosión y redujo la integridad hidrológica de la cuenca, reduciendo la filtración de aguas pluviales al manto freático. La escasez de agua amenazó la viabilidad de los asentamientos humanos y redujo la producción agrícola y la cantidad y diversidad de productos forestales para la venta o consumo local.
  • Un abasto de agua menos confiable, junto con más inundaciones en una cuenca degradada, mayor dependencia en alimentos comprados, y el deterioro de los sistemas de apoyo comunitario mermaron la seguridad alimentaria, la seguridad financiera, y la resiliencia a tensiones tales como disminuciones en los ingresos agrícolas debidos al mal tiempo o las fluctuaciones de mercado.
  • La deuda obligó a hombres (y después mujeres) a migrar a las ciudades, inicialmente por temporadas y después de manera permanente, en busca de trabajo para suplementar los ingresos familiares. Esto mermó la solidaridad comunitaria y los sistemas de apoyo tradicionales, y a la vez aumentó los gastos de la producción agrícola al hacerse más necesaria la mecanización o la contratación de mano de obra adicional.
  • La fragmentación comunitaria y el empobrecimiento de la misma aumentaron la usura y la deuda, junto con conductas sociales disfuncionales, tales como el robo.

El resultado fue un sistema interconectado y mutuamente reforzador de círculos viciosos que propulsó al paisaje y a la comunidad a un deterioro progresivamente mayor.

Negativa

El punto de inflexión positiva fue la introducción de la agroforestería y el establecimiento de la protección forestal comunitaria por medio de un proceso de diálogo comunitario y una resolución de conflictos que permitió su exitosa implementación.
La agrosilvicultura ofreció los siguientes beneficios:

  • Mayores ingresos y una oportunidad para reducir la deuda en caso de ser exitosa la agrosilvicultura.
  • La "maleza" alrededor de los árboles cultivados evitan la erosión y mantienen la fertilidad de la tierra.
  • La diversidad de la agrosilvicultura ofrece cultivos comerciales y alimentos para el consumo familiar.
  • Una menor mecanización y un mayor papel para animales de carga y su estiércol redujo la necesidad de fertilizantes químicos.
  • La reducción en el uso de fertilizantes y pesticidas químicos redujo los costos de insumos.
  • La menor necesidad de mano de obra permitió dedicar más tiempo al bienestar comunitario.
  • La diversidad de la agroforestería es más resiliente a las fluctuaciones en el clima y los mercados.

El mantener un bosque protegido como parte íntegra del paisaje brinda:

  • Una cuenca saludable con un abasto de agua confiable, protección contra la erosión y prevención de inundaciones.
  • Un abasto más confiable de productos forestales tanto para su comercialización como para el uso familiar.

La inversión de los círculos viciosos de la inflexión negativa los transformó en círculos virtuosos que fomentaron y sostuvieron un paisaje más sano y productivo y una comunidad más saludable en términos económicos y sociales.

El punto de inflexión positiva

Fotos (Créditos: Amanda Suutari y Andrew Mittelman)

Mapa de Tailandia mostrando la ubicación de la provincia Nakhon Sawan.

Mapa de Tailandia mostrando la ubicación de la provincia Nakhon Sawan.

Ajaan Thanawm (en el centro) relajando en casa con otros líderes comunitarios del poblado de Khao Din.

Ajaan Thanawm (en el centro) relajando en casa con otros líderes comunitarios del poblado de Khao Din.

Campo preparado para el monocultivo de cultivos de exportación (la ladera del fondo presenta severa erosión).

Campo preparado para el monocultivo de cultivos de exportación (la ladera del fondo presenta severa erosión).

Aldeanos de Khao Din planificando su comunidad en 1986.

Aldeanos de Khao Din planificando su comunidad en 1986.

La agrosilvicultura imita al bosque natural con una variedad de cultivos, desde pequeñas hierbas hasta altos árboles frutales.

La agrosilvicultura imita al bosque natural con una variedad de cultivos, desde pequeñas hierbas hasta altos árboles frutales.

La diversidad de cultivos cubre por completo el suelo (protegiéndolo de la erosión).

La diversidad de cultivos cubre por completo el suelo (protegiéndolo de la erosión).

La diversidad de cultivos brinda una variedad de alimentos (y cobertura que protege el suelo de erosión).

La diversidad de cultivos brinda una variedad de alimentos (y cobertura que protege el suelo de erosión).

Arboles entre el arroz (con bosque en el fondo).

Arboles entre el arroz (con bosque en el fondo).

Estanque de riego en la granja de Ajaan Thanawm (con peces y cangrejos para el autoconsumo y la venta al mercado).

Estanque de riego en la granja de Ajaan Thanawm (con peces y cangrejos para el autoconsumo y la venta al mercado).

Hortaliza culinaria en la casa de Ajaan Thanawm (las grandes vasijas de cerámica almacenan agua pluvial).

Hortaliza culinaria en la casa de Ajaan Thanawm (las grandes vasijas de cerámica almacenan agua pluvial).

El bosque comunitario de Khao Din durante la temporada seca (brinda materiales de construcción, leña, y numerosos productos comestibles y medicinales).

El bosque comunitario de Khao Din durante la temporada seca (brinda materiales de construcción, leña, y numerosos productos comestibles y medicinales).

Otra versión de esta historia

En los años sesenta, Tailandia estaba lista para salir de su economía tercermundista basada en la agricultura y llegar a ser una nación moderna, industrializada y próspera. El gobierno echó a andar un modelo Occidental de crecimiento con el desarrollo dirigido a la exportación como el elemento central. La política era utilizar los bosques y la producción agrícola como fuentes para que el ingreso por intercambio extranjero generara inversión en un creciente sector de manufactura. Y si el ingreso interno bruto es tu patrón y medida, el planteamiento era un éxito rotundo. Pero para el campesino, a pequeña escala, Thanawm Chuwaingan y millones como él, la historia era completamente diferente.

Thanawm emigró en 1954 del empobrecido altiplano Khorat en el Noreste de Tailandia a la aldea de Khao Din en la provincia de Nakhon Sawan, más o menos a 225 kilómetros al norte de Bangkok, para hacer una reclamación en una zona forestal recién abierta. De acuerdo a las palabras de Thanawm, "Era fácil encontrar comida. Había muchas plantas y verduras comestibles que crecían de manera silvestre cerca de nuestras casas. Era fácil pescar en los arroyos. También había muchos animales silvestres, tales como jabalíes, venados, tigres y elefantes."

La vida era fácil contando con tanta abundancia y un espíritu de cooperación en la aldea. Sin embargo las cosas empezaron a cambiar en los años sesenta y setenta. El gobierno quería que los campesinos se modernizaran y que cultivaran productos que generaran dinero tales como arroz, maíz, yute y tapioca para exportarlos. Se talaron los bosques para vender la madera y ampliar los terrenos agrícolas. El gobierno concedió préstamos para adquirir insumos tales como semilla híbrida, fertilizantes químicos, pesticidas y equipo agrícola.

Sin embargo los campesinos, que nunca antes habían tenido tanto dinero en sus bolsillos, también usaron los préstamos para comprar radios, motocicletas y otros tipos de mercancías modernas. Posterior al flujo inicial de dinero rápido, los precios de las cosechas comenzaron a bajar debido a que muchos campesinos estaban cultivando el mismo producto. Los campesinos empezaron a endeudarse seriamente.

Para tratar de ponerse al corriente con sus adeudos los campesinos talaron lo que quedaba de los bosques para expandir sus campos ya que lo que tenían ya no era suficiente para subsistir. En palabra de Thanawm, "Por ese tiempo, prácticamente ya no quedaban árboles en las laderas. El clima se volvió cada vez más caluroso y seco." El suelo, que había sido fértil durante años, se erosionó y se endureció progresivamente con el uso continuo de los fertilizantes químicos. El agua de lluvia escapaba libremente. El producto de las cosechas disminuyó.

En relativamente pocos años, Thanawm y su familia habían pasado de la abundancia y prosperidad Edénicas a la ruina ambiental y a una dura existencia tipificada por el hambre, la pobreza y la desintegración social.

La gente tenía que buscar trabajo en las ciudades durante la temporada de sequías para pagar sus deudas. Las familias se separaban. La migración temporal a grande escala en busca de trabajos urbanos condujo a la desintegración de las comunidades. Las aldeas se poblaron cada vez más por niños y ancianos. La delincuencia juvenil, de la cual antes no se sabía, apareció a medida que las comunidades se separaban rápidamente de sus normas sociales tradicionales.

"A diferencia del pasado cuando la comunidad había estado muy unida, y la gente en verdad se preocupaba por los demás, todos sólo resultaron preocupados por sus propios campos y sus propios problemas familiares. Antes, si alguien tenía un problema, otros estaban prestos a ofrecer su ayuda. Sin embargo, posteriormente, nuestras comunidades empezaron a desbaratarse. Por primera vez en nuestra existencia, empezamos a tener problemas psicológicos y sociales. Había poca confianza y menos cooperación."

En resumen, la aldea se encontraba en lo que parecía ser un deslizamiento ecológico y social. Sin embargo afortunadamente la historia no termina allí. Thanawm y sus paisanos llevaron a cabo algunos cambios claves que apuntaron a su aldea y a su sistema de apoyo ambiental en una dirección positiva. Ellos crearon un punto de inflexión ecológica, una combinación de tecnología ambiental sensata y la organización social para ponerla en práctica. Esta palanca revirtió el deterioro, restauró la salud ecológica y forjó una sociedad más fuerte y más sustentable.

Todo comenzó en 1986, cuando un equipo salido del grupo de ayuda Save the Children fue enviado a la aldea de Khao Din por el gobierno Tailandés. En ese tiempo, el distrito se había convertido en uno de los más pobres del país. En vez de simplemente distribuir la ayuda de los donantes, lo cual había sido práctica común bajo el programa gubernamental de modernización, el equipo de Save the Children despertó la conciencia de los aldeanos en cuanto al verdadero origen de sus predicamentos, y después los ayudó a diseñar sus propias soluciones.

Al principio los aldeanos estaban sospechosos. La confianza se fue desarrollando poco a poco, por medio de largas y en ocasiones arduas pláticas, durante las cuales los miembros del grupo de ayuda le hacían preguntas a los aldeanos que les permitían repasar los pasos que los habían llevado a encontrarse en aprietos. Esto dio como resultado sorprendentes puntos de entendimiento.

Finalmente, los aldeanos reconocieron que ellos mismos eran los primeramente responsables en la causa de sus problemas al tomar las decisiones que habían tomado de cómo usar y administrar sus recursos locales. Al recordar cómo eran la tierra y los recursos naturales entonces cuando llegaron, la gente repetía: "Nunca pensamos que esto pudiera pasar. Nunca nos imaginamos que este lugar de abundancia pudiera convertirse en un desierto. Dios mío, ¿qué hemos hecho?"

Esta toma de conciencia colectiva fue el primer paso en el proceso. Movió a los aldeanos a considerar qué podían hacer para cambiar la situación, basándose en su recién adquirido entendimiento del problema y sus causas.

El segundo paso llegó cuando los aldeanos y el equipo del proyecto formularon una estrategia ecológicamente viable para su comunidad. Empezó con la toma de conciencia de que no tenía sentido "poner todos los huevos en una sola canasta", como ya había sido el caso con los sistemas de monocultivo comercial de altos insumos. Diseñaron sistemas diversificados de agroforestería en los cuales los árboles y los cultivos se intercalaban en el mismo campo, a semejanza en muchas maneras a la estructura del bosque natural. También decidieron restaurar sus bosques dañados con protección y administración de la comunidad local.

La agroforestería no era nueva para los campesinos locales. Sus sistemas de subsistencia tradicionales ya ampliamente abandonados habían incorporado muchos de los mismos elementos. Por lo general implica un estanque o canal usados todo el año como fuente de agua para la irrigación de la plantación, junto con peces y plantas acuáticas comestibles. Existe una amplia variedad de siembras alimenticias como chiles, calabaza, frijoles, y otras verduras, hierbas como el cilantro, zacate limón, galangal, albahaca y menta, frutas como los mangos, fruta de Jack, limón, longan, plátanos, y papayas. Los árboles proporcionan diversas frutas, semillas, madera combustible y materiales de construcción. Todo reunido proporciona una dieta saludable y un ingreso suplementario.

La agroforestería redujo drásticamente el costo de los alimentos domésticos, así como los costos de los insumos agrícolas, porque "la naturaleza hizo mucho del trabajo." Restauró simultáneamente algo de la estabilidad ecológica a la tierra que los bosques habían mantenido por miles de años. La seguridad de contar con alimento todo el año se incrementó también drásticamente. Si alguno de los cultivos fallaba, algún otro sobreviviría exitosamente.

Al principio, solo algunos que podían intentar algo diferente fueron capaces de separar alguna parte de su tierra y energía para tal aventura. Sin embargo, lo que empezó en tan sólo ocho acres de parcelas de demostración creció año con año a medida que más aldeanos adoptaban planes similares en sus propias tierras.

Ya han pasado más de diez años desde que "Save the Children" terminó su proyecto en Khao Din, hoy en día una próspera comunidad de 2,500 habitantes. Veinticinco aldeas en la provincia de Nakhon Sawan ya siguen el ejemplo de Khao Din, dedicándose a una variedad de formas diseñadas localmente de agroforestería y agricultura sustentable en tierras que se extienden por miles de acres. El recrear los procesos ecológicos naturales en los ranchos ha reestablecido los procesos de reciclaje similares a los de los ecosistemas naturales. La erosión del suelo y la degradación debido al uso excesivo de productos químicos han sido revertidas.

Los bosques naturales, ampliamente devastados por el uso indebido, se están regenerando en un área aun más grande. Los bosques restaurados están reparando las cuencas dañadas. Han resurgido los arroyos, junto con una variedad de animales que se creían extintos localmente. Un área que no hace mucho tiempo parecía un paisaje tomado del desierto es hoy en día un sitio adecuado para el ecoturismo. El ingreso adicional proviene de los champiñones y los vegetales del bosque. La migración a Bangkok ha disminuido, y las tendencias que perjudican a la sociedad, ocasionadas por la migración urbana y el irrestricto materialismo, se encuentra ahora bajo control.

Thanawm lo resumió así, "La mayor parte de lo que sucedió, en términos de cambio, fue el cambio de la manera de pensar de la gente. Como comunidad, estamos aprendiendo juntos, compartiendo el conocimiento los unos con los otros. La gente ya no piensa que estamos en problemas, y que no podemos hacer nada al respecto."

"Ahora sabemos que considerando cuidadosamente las cosas y compartiendo mucho del esfuerzo, podemos resolver nuestros problemas, y arreglar lo que se haya roto. Esto les ha proporcionado a nuestras comunidades un tremendo impulso. Y también es algo que de verdad nos ha permitido ejercer una influencia en otras personas, cuyos problemas les son apabullantes, de la misma manera en que lo fueron para nosotros."

"Aun cuando no tenemos mucho dinero, somos felices. Tenemos amigos que nos visitan y tenemos suficiente comida para ellos."

Este sitio web contiene materia traducida del sitio web www.ecotippingpoints.org.
Traducción: David Nuñez. Redacción: Gerry Marten

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